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Tipos de cáncer de piel

Las tres formas más frecuentes de cáncer de piel son:

Carcinoma basocelular (también llamado Epitelioma basocelular)
Es el tipo de cáncer más frecuente en el ser humano y está asociado a pieles muy dañadas por el sol, a pieles muy blancas que no se broncean pero sí se enrojecen/queman y descaman. Muchos pacientes tienen además cabellos rubios y ojos de tonalidades claras. Más del 70% de estos tumores se asientan en la cara, orejas y cuello, aunque también pueden ubicarse en el tronco y los miembros.

Aparece como pequeñas sobreelevaciones color piel normal, rosadas o más oscuras, de 3 a 5 mm de diámetro o mayores, de superficie brillante y aspecto perlado; como pequeñas heridas cubiertas por costras de sangre que no cicatrizan; como úlceras que crecen muy lentamente, no molestan mayormente al paciente y sangran cuando se las toca o frota (por ejemplo, durante el afeitado).

Los epiteliomas o carcinomas basocelulares crecen muy lentamente (pueden tardar meses o años para hacerse notables a la vista) y metastatizan (alojarse en otros órganos) excepcionalmente, pero pueden invadir los tejidos profundos circundantes causando destrucción de cuanto se les antepone. Es por ello que es muy importante extirpar estos tumores en forma completa en el primer intento terapéutico.


Carcinoma espinocelular (también llamado Epitelioma espinocelular)
El segundo en frecuencia entre los tumores malignos de la piel. También se ve más frecuentemente en pieles blancas que no broncean pero siempre enrojecen, con pecas y daño solar. Se asienta en la cara, el borde de las orejas, el cuero cabelludo y los labios, particularmente el labio inferior, más expuesto al sol.
Puede crecer en la boca y la región genital y perianal, donde adquiere mayor agresividad. A diferencia del carcinoma basocelular, este tumor puede dar metástasis en los ganglios de la región afectada y en otros órganos, a veces comprometiendo la vida del paciente.

Forma abultamientos sólidos y redondeados en la piel, de tamaño variable (a menudo de 1cm ó más), de color rojizo o piel normal, con escamas o costras adherentes, levemente dolorosos cuando se los toca o frota. Si la superficie se lastima, sangra con facilidad y no tiene tendencia a curarse espontáneamente. Crece lentamente, puede alcanzar gran tamaño y ulcerarse, destruyendo los tejidos circundantes.

Toda persona que ha tenido epiteliomas basocelulares y/o espinocelulares debe ser controlada de por vida. Tiene mayores posibilidades de desarrollar otros tumores.


Melanoma maligno:
Es el tumor maligno de la piel de mayor gravedad por la capacidad de sus células de desprenderse del lugar de origen, viajar por los vasos linfáticos o capilares sanguíneos y alojarse en los ganglios o en diferentes órganos (metástasis).

Se origina en el melanocito, la célula que produce el pigmento (melanina), que permite el bronceado y determina los colores característicos de las etnias y razas del planeta.
La piel tiene melanocitos distribuídos uniformemente en toda su superficie; también pueden encontrarse formando aglomerados de melanocitos en un punto determinado, formando así los lunares (nuevos).

En la Argentina, no existen estadísticas fehacientes que denuncien la frecuencia del melanoma en nuestra población. En EEUU, se estima que hay 41.000 nuevos casos de melanoma por año y que fallecen alrededor de 7.200 pacientes por año. Se ha detectado un aumento el 3% por año en el número de nuevos casos de este tumor, un crecimiento preocupante también observado en latitudes del hemisferio Sur que corresponden a la ubicación geográfica de la Argentina (Australia y Nueva Zelanda).

Los melanomas se originan a partir de melanocitos de la piel normal, en zonas adyacentes a un lunar o directamente sobre un lunar pre-existente. Las personas que aplican protectores solares sobre sus lunares para prevenirse de un melanoma equivocan su conducta. ¡Se debe proteger toda la piel!. El autoexamen de piel permite conocer las características de nuestra piel y reconocer los cambios que pudieran aparecer.

Hay personas que tienen un riesgo aumentado de padecer un melanoma: son aquellas con pieles muy blancas que siempre se enrojecen y nunca se broncean; las que tienen gran número de lunares, las que presentan lunares atípicos y los parientes directos de familiares que han padecido melanoma. Hay factores hereditarios no definitivamente determinados que contribuyen a la aparición del melanoma y otros factores que aún desconocemos.
El factor conocido y prevenible más importante es la exposición solar repetida y desde la infancia, más aún si ocurren quemaduras importantes reiteradas. La importancia de la educación de los padres para que protejan a sus hijos no puede dejar de enfatizarse aquí.

¿Qué aspecto tiene un melanoma?

Aplicamos aquí la Regla del ABCD para manchas, lunares o verrugas. Por lo general, aunque puede haber excepciones, las lesiones benignas (no cancerosas) son de forma simétrica, bordes bien definidos, color uniforme y un diámetro menor de 5mm. Conviene consultar ante la menor duda.

REGLA del ABCDE

Asimetría: cambios en la forma de una mancha o lunar.

Bordes: cambios en los bordes, que se hacen más irregulares.

Color: cambios de color. Aparecen diferentes tonos de pardo, negro, blanquecino, azul y rojo.

Diámetro: cambios de tamaño de una mancha o lunar.

Elevación: cambios en la superficie de una mancha o lunar.




¿Qué es el cáncer de piel?

Tratamiento del cáncer de piel